La información valiosa actualmente viene en múltiples formatos – desde estructurada a no estructurada, operacional a transaccional, tiempo real a histórica – y está dispersa a través de las empresas. Esta información puede residir en múltiples formatos – bases de datos, e-mails y logs de transacciones, bitácoras de atención a clientes, comportamiento de clientes, órdenes de servicio – dentro de sistemas transaccionales que no pueden ser utilizados ó analizados correctamente. Sin embargo si se pudiera aprovechar el valor de estos datos de manera apropiada, se podrán tomar mejores decisiones e incrementar ventas, mejorar procesos y servicios, eficientar la productividad de los equipos de trabajo, reducir riesgos inherentes en los negocios y afianzar relaciones con los clientes, socios y proveedores. Para completar estos objetivos, las empresas y sus líderes hoy en día deben explorar con mayor detalle los datos críticos del negocio para encontrar estas relaciones, patrones escondidos y tendencias.